Escrito y fotografía: Nael French (American University)
Ubicada en la Puerta del Sol frente a la estación de metro Sol, La Mallorquina es una de las pastelerías más famosas de Madrid. Podrás degustar croissants, napolitanas, todo tipo de pastas de té que quieras, bambas, tronquitos, torrijas, rosquillas… en resumen, todo que se desearías de una pastelería madrileña.

Es una pastelería/confitería que todos visitantes tienen que ver con sus propios ojos y disfrutar lo mas posible; pero también es difícil visitar a cualquiera hora después de primera hora de la mañana sin esperar durante bastantes minutos en una larga cola con mas que una docena de otros turistas, junto a alguien que te tratará vender un billete de lotería. Yo te recomiendo ir por aquí un poco después de su apertura, a las 9 h. Si quieres disfrutar de un desayuno completo, el restaurante se encuentra en el piso primero y podrás comprar algunos pasteles para llevar.
Fue difícil hacer fotos dentro del local, debido a que había mucha gente y competíamos todos por el espacio ¡por supuesto La Mallorquina es muy popular! Sin embargo, y aun siendo a media mañana, conseguí degustar algunas de sus especialidades. El croissant de chocolate tiene un sabor riquísimo, y tiene tanto chocolate por adentro como por encima; y el sandwich mixto con huevo, jamón y queso (que solo se puede tomar en el restaurante, que dispone de un servicio profesional y muy rápido) tuvo un gusto perfecto en mi boca.
La primera pastelería, fundada en la Puerta del Sol, es la más popular, pero si no te importa el restaurante y quieres tratar de ir a un lugar menos concurrido, hay pastelerías de La Mallorquina en Quevedo y Velázquez. También puedes realizar un pedido a través de su web: https://pastelerialamallorquina.es/tienda/

